martes 3 de noviembre de 2009

Corrupción

El caso Gürtel pega con fuerza. Cada día hay un nuevo implicado, un nuevo choriceo que sale a la luz. No está solo, a rueda viene la Operación Pretoria en Santa Coloma. En el primero se desmonta toda una red de corrupción en el seno del PP, el segundo saca a la luz los trapicheos del PSOE catalán. Los mismos perros con distintos collares.


Ningún político profesional está a salvo de esta lacra que, lejos de remitir, cada día va a más. La punta del iceberg está empezando a vislumbrarse pero lo peor está por llegar. La pregunta que debemos hacernos es, ¿cómo hemos podido llegar a esta situación?




Sin duda la pérdida de valores de la que hace gala esta sociedad ha influido de forma determinante, pero no es el único factor a considerar.


Desideologizados, los políticos que dirigen nuestras vidas miran más por su beneficio personal que por el de unas ideas que desconocen. Alberto Mortera, en su día concejal socialista en el Ayuntamiento de Oviedo, y ahora en las filas del Partido Popular, afirmó sin ruborizarse lo más mínimo que las ideologías han desaparecido, carecen de importancia. Si las ideas han sido enterradas, ¿qué nos queda? Nada más que el sucio y rastrero interés.


La duda que rodea al ciudadano de a pie es evidente, ¿por qué PPSOE si y DN no? ¿Qué motivos tengo para no pensar que todas las personas que llegan al poder acaban corroídas por la corrupción?


Una exposición sobre la sinceridad y honradez de nuestros planteamientos en búsqueda del bien común no estaría de más, pero no sería un elemento objetivo para justificarnos.


La explicación más sencilla viene a raíz de la comparativa entre el beneficio obtenido y el riesgo vivido.


Los militantes y dirigentes de Democracia Nacional sacrifican todo cuanto tienen, sus vidas, por cambiar el destino de su pueblo. Y nadie cambia su vida por cuatro perronas, ni por cuatrocientas.


Siendo justos, esa misma situación ha podido darse en la primera hornada de políticos de la transición, sería faltar a la verdad no reconocer que muchos militantes del PSOE o del PCE que habían sacrificado su libertad por un cambio ideológico, eran honrados hasta la médula. Y en base a esta explicación se puede entender porque los casos de corrupción en el PPSOE son mucho más escasos en zonas conflictivas como el País Vasco. Por supuesto, también abundaban los oportunistas, en un momento histórico donde los cambios que estaban por llegar eran más que predecibles.


Pero no quedan más que residuos de aquella época y esa pequeña y vieja hornada de luchadores políticos ha sido sustituidos por las Bibiana Aido y Leire Pajín de turno. Incompetentes sin ningún tipo de formación personal o académica, que de no ser por el terreno de la política engrosarían las filas del paro. ¿Riesgo? Cero. ¿Beneficio? El máximo. La política ha dejado de ser un campo poblado por personas honradas que sacrificaban su bienestar en busca del bien de su comunidad, estos han sido sustituidos por un atajo de buitres carroñeros que han encontrado en la política una profesión muy atractiva, donde solo prima el egoísmo y el interés personal.


Como siempre, en el resto de Europa está el ejemplo. No se conocen casos de corrupción en ningún concejal nacionalista en lo ancho y alto de nuestra vieja Europa. Y la presencia de las fuerzas políticas identitarias en las instituciones municipales se vuelve cada vez más fuerte en la gran mayoría de países de Occidente.


Hace falta un cambio, un aliento en su nuca. Si ese cambio no aparece, el pueblo español está condenado a ver estos sucesos repetirse con cada vez más frecuencia. Y yo lo siento por los buitres que se han acomodado en el poder, pero España no está en venta.

sábado 12 de septiembre de 2009

Escudos de reputación

El siglo XXI ha traído consigo el auge de un nuevo movimiento político. Etiquetados como populistas, decenas de partidos políticos que hacen de la lucha contra la inmigración masiva su caballo de batalla cogen cada día más protagonismo y comienzan a ocupar los asientos de los parlamentos de toda Europa.



Los analistas políticos no pueden permanecer indiferentes ante dicho fenómeno y la profesora noruega de Ciencias Políticas posicionada ideológicamente próxima al liberalismo, Elisabeth Ivarsflaten, ha realizado un interesante estudio al respecto.



El estudio pretende dar respuesta a una pregunta habitual en todos los nacionalistas españoles. ¿Por qué existen partidos identitarios que han alcanzado elevadas cotas de poder y sin embargo otros que no han conseguido abandonar la marginalidad?


El estudio que tiene por nombre Escudos de reputación: porque la mayoría de los partidos anti-inmigración no han triunfado en Europa 1980-2005 basa sus conclusiones en el análisis de 41 partidos políticos europeos del área identitaria, de los cuales sólo 7 han alcanzado un éxito notable hasta la fecha.




Es un hecho comunmente aceptado que décadas de gobiernos liberales han traido consigo una sensibilización especial (o quizás deberíamos de llamarlo mejor lavado de cerebro) al respecto de los temas que tienen que ver con raza e inmigración, creado una fuerte corriente de opinión contraria al racismo en los países occidentales.



La mezcla de persecución legal e intimidación social ha provocado que en multitud de países multiétnicos sea muy complicado que partidos políticos con un mensaje contrario a la multiculturalidad puedan movilizar al electorado. Sin embargo, en condiciones aparentemente similares, partidos como el Vlaams Belang flamenco o el FPÖ austriaco han obtenido importantes éxitos electorales. ¿Cómo es posible? ¿Qué explicación existe para que en la zona flamenca de Bélgica haya triunfado ampliamente un partido identitario como el Vlaams Belang mientras que en la zona valona el Frente Nacional no haya conseguido abandonar la marginalidad?




La respuesta, de acuerdo al estudio de Ivarsflaten, reside en el fenómeno de los escudos de reputación. Los partidos que han obtenido un éxito notable poseen un escudo de reputación, mientras que los que no lo han hecho no.



Esta teoría se basa en el aspecto de que los principios anti-racistas han sido inculcados de manera tan fuerte en la población europea que un partido político que únicamente es conocido por su mensaje anti-inmigración es fácilmente etiquetable e igualmente es improbable que obtenga un éxito electoral.


Los partidos políticos que han conseguido despegar son partidos que han sido identificados en un primer momento por el electorado con otra idea-fuerza y que posteriormente han adoptado posturas contrarias a la inmigración masiva.

Tan sólo el Frente Nacional francés de Le Pen ha conseguido un éxito notable en base únicamente a su posicionamiento contrario a la inmigración masiva. Esta circunstancia tiene su explicación en el descontrol caótico y absoluto sucedido en la regulación de la inmigración que ha caracterizado a Francia durante las últimas décadas.



Por contra, el resto de partidos políticos identitarios que han conseguido triunfar en Europa se caracterizan por haberse dado a conocer al electorado por sus posiciones en torno a otra temática. Así, tanto el partido del pueblo danés, como el FPÖ austríaco o el partido del progreso noruego, se han dado a conocer, inicialmente, por sus reivindicaciones contrarias a los fuertes impuestos a los que es sometida la población de sus respectivos países. En una situación similar se encuentra el partido del pueblo suizo, conocido por su defensa de la agricultura y el mundo agrario. Y finalmente, la Lega Nord y el Vlaams Belang flamenco cierran el minoritario grupo de partidos que han abandonado la marginalidad, conocidos por sus posturas regionalistas y separatistas.
La etiqueta de racistas persigue a todos aquellos partidos que no poseen un escudo reputacional. Y no es una etiqueta fácil de eliminar. Es significativo mencionar los enormes esfuerzos que ha llevado a cabo el FN francés en ese aspecto, presentando multitud de candidatos no-blancos e incluyéndolos en su propaganda.





La continua maquinaria propagandística liberal ha hecho prácticamente inevitable que la mayoría de la población asocie posturas anti-inmigración con el racismo. Esto supone un gran obstáculo para aquellos partidos identitarios que, lejos de apoyar posturas racistas, se oponen a la inmigración masiva por cuestiones socio-económicas y culturales. La pregunta es clara, ¿cómo quitarnos esa losa de encima?


Si observamos el caso español, Democracia Nacional no ha escatimado esfuerzos en dejar claro que su oposición a la inmigración masiva no está basada en posturas racistas. Se cuentan por centenares las veces en que los dirigentes de DN han insistido en este aspecto en prensa y televisión. Nuestra propaganda online o impresa no sólo no se ha quedado atrás en este aspecto sino que ha denunciado en repetidas ocasiones el único racismo presente en España: el racismo anti-español que llevan a cabo las autoridades.

En vista de lo expuesto, está claro que ésto no es suficiente para frenar la corriente de opinión creada por los mass media. Es dificil averiguar cuanto aumenta o disminuye el porcentaje de éxito de un partido político identitario en función de la presencia o no de un escudo reputacional. Pero no es discutible que posee una influencia importante. Y no nos sobran las armas en esta guerra.

Sin embargo, crear un escudo de reputación no es nada fácil. No basta con eleguir una de las múltiples propuestas del partido y potenciar su difusión.

En primer lugar, porque la evidencia demuestra que ningún partido político, ni siquiera los mayoritarios, logran introducir en el subconsciente de la población más de dos o tres ideas-fuerza. Quien mucho abarca, poco aprieta.



Y en segundo lugar, porque sin la ayuda de los medios de comunicación es completamente imposible. Si la capacidad propagandística de nuestro partido fuera lo suficientemente grande como para contrarrestar la corriente de opinión de los mass-media, no sería necesario crear ningún escudo de reputación, pues ésta estaría más que cuidada. Y por todos es sabido que los medios de comunicación sólo otorgan cierto margen a nuestras posiciones anti-inmigración, por lo innovadoras y llamativas que son y la polémica que generan. Ningún medio de comunicación identificaría a DN como un partido preocupado por la justicia social o como alternativa a la crisis económica, por poner dos ejemplos cualesquiera.

Llegados a este punto, ¿qué camino debemos seguir? La situación en la que estamos nos obliga a adoptar una estrategia encaminada en dos direcciones:



La primera. Es vital seguir machacando de forma continuada en la denuncia del racismo anti-español. La percepción que los ciudadanos tienen que tener de Democracia Nacional es la de un partido político que se pone del lado de la población autóctona contra la injusticia que supone sufrir el racismo en su propia tierra. No discrimina a los que vienen de fuera, defiende a los que están dentro.



La segunda. El único escudo que puede proteger la reputación de Democracia Nacional reside en la labor local/municipal. Una buena gestión de los municipios es sin duda la herramienta clave para quitarnos de encima la falsa etiqueta de racistas.



La clave consiste en hacer ver a nuestros vecinos, ya sea desde las instituciones locales o desde fuera de las mismas, que estamos interesados en mejorar las condiciones de vida de los que nos rodean. Nuestra labor se desarrolla mano a mano con los vecinos, denunciando sus problemas cotidianos y ofreciendo soluciones a los mismos.



En todos los municipios existen multitud de problemas que se pueden arreglar con un poco de esfuerzo y dedicación por parte de las instituciones, si por la dejadez de los políticos en el poder esos problemas permanecen sin arreglo, debemos de ser nosotros los que tomemos la iniciativa. ¿Con qué credibilidad esos políticos van a descalificarnos delante de uno de esos vecinos a los que han dejado tirados y nosotros hemos ayudado?



Sólo hace falta un poco de sacrificio por nuestra parte. La sensación que cundirá entre nuestros vecinos es que nuestras posturas políticas no están basadas en nuestros intereses sino en la búsqueda del bien común. Una búsqueda del bien común que choca directamente con la absurda teoría de que nos mueven intereses racistas, una búsqueda del bien común que ha sido demostrada con hechos, no con palabras. Partidos como el British National Party han actuado de esta manera y en base a un trabajo continuo han obtenido resultados brillantes. El último de ellos, la entrada de dos de sus miembros en el Parlamento Europeo.



Es un camino duro, desde luego. Hay que trabajar uno a uno cada municipio, y España tiene más de 8000. Pero nunca debemos desestimar la fuerza del boca a boca, si el ejemplo cunde, se propagará con más facilidad de la que el fuego lo hace por la gasolina.



Se acercan épocas difíciles donde nuestros convecinos tendrán muchos problemas a los que hacer frente. Si estamos ahí para ayudarlos, si actuamos con hechos en lugar de con palabras, habremos creado un escudo capaz de repeler cualquier acusación. Manos a la obra.

jueves 20 de agosto de 2009

Sábado 22: parrillada nacionalista en Oviedo

Año 2009 d.C. Todo el mundo aprovecha la estación veraniega para descansar y relajarse. ¿Todo el mundo? No, un grupo de irreductibles resiste, invicto siempre, al invasor.

Como si el inicio de un comic de Asterix se tratara, los jóvenes de Democracia Nacional en Asturias aprovechan esta época de ocio para reunirse con sus compañeros, disfrutar de buena música y establecer los objetivos para el próximo curso político. Porque no hay tiempo para descansar y no tenemos nada que celebrar. Una jornada más de lucha al lado de la mejor compañía.

Diversión y compromiso. ¿Qué más se puede pedir? Allí nos vemos.






viernes 10 de julio de 2009

Mierda de país

Son las 6 y media de la tarde en Sitges. Joel Rodríguez, un conocido joven de la localidad pasea con su novia por la céntrica calle del Pecado, abarrotada hasta los topes.

Entre los que pasean por la calle se encuentra un grupo de latinoamericanos, su estética les delata, pertenecen a los Latin King. Llevan buscando bronca desde que llegaron a Sitges a las 5 de la tarde. Joel y su novia pasan abrazados a su lado y suena un piropo obsceno. Joel sabe quienes son, con el consentimiento de la Generalitat, los Latin Kings han sido legalizados como asociación cultural, pero la realidad es bien distinta, la delincuencia es su modus vivendi. Consciente de su fama, rehuye la confrontación. Pero ellos no opinan lo mismo, buscan una presa y vuelven a la carga. Joel les reprende. Es suficiente. Un puñal entra en el cuerpo de Joel.


Joel se desploma en la acera, sus agresores huyen. Los transeuntes acuden al socorro de Joel. Los Mossos de Esquadra, como siempre, llegan tarde. Más de lo mismo con los servicios sanitarios. Los intentos por reanimarlo son en vano, el puñal ha sido clavado con saña. Joel fallece rodeado por un charco de sangre, en la calle más concurrida de su ciudad natal, en presencia de su novia y con tan solo 20 años.

La noticia corre como la pólvora entre la población y Sitges estalla. Las bandas de latinoamericanos llevan tiempo amedrentando a los jóvense de la localidad y la gota ha colmado el vaso. Al poco tiempo, centenares de jóvenes buscan a los agresores. Corre el rumor de que se encuentran en la estación de tren, pero allí solo están las fuerzas del orden, que no dudan en golpear a los amigos de Joel. Ahora si actúan, cuando se trata de defender a los delincuentes y machacar al ciudadano honrado. Mucha rabia contenida.
Las decisiones son rápidas, en caliente. Se convoca una manifestación y se diseña un cartel para la ocasión basado en el que el partido político Democracia Nacional empleó en Villaverde cuando el joven Manu murió asesinado a manos de una banda latinoamericana. Los verdugos no cambian, la chusma ya se ha establecido en España.

La prensa calla, ha muerto un español, no interesa. Los pocos medios que se hacen eco de la noticia, mienten. Afirman que entre los agresores solo hay un extranjero y obvian el hecho de que el resto son latinoamericanos a los que el PPSOE ha regalado la nacionalidad.

Engañaran al resto de España, pero a Sitges no. Centenares de vecinos acuden a la manifestación. Piden la expulsión de los delincuentes extranjeros, quieren seguridad, quieren vivir en paz. No cabe un cartel más en Sitges.
Ahora la prensa si se hace eco. Pero la noticia no es la muerte de Joel, sino la supuesta protesta "racista" de los vecinos. Los perros hacen la labor que ordena su amo. Políticos y ONG´s no tardan en condenar la manifestación. Ninguno de ellos condenó el asesinato. No lo olvidaremos.

La política suicida migratoria que ha llevado a cabo el PPSOE se cobra otra víctima más. Descansa en paz Joel. Mierda de país.




miércoles 24 de junio de 2009

Elecciones europeas: Análisis de resultados

Con la publicación de los resultados definitivos de las elecciones al Parlamento Europeo en el BOE del 24 de Junio ha llegado el momento de realizar un análisis exhaustivo de los mismos.

Tras la cascada de irregularidades en el escrutinio provisional del Ministerio del Interior se hacía imprescindible esperar a visualizar los resultados defintivos para poder realizar un estudio más acercado a la realidad, a pesar de que el mismo perdiera interés por el paso de los días.

Para poder extraer las conclusiones apropiadas es necesario realizar un análisis detallado de los resultados electorales y de las circunstancias que los rodean. Sin embargo, con el fin de facilitar la lectura del mismo, La pluma inconformista pone a disposición del lector una síntesis clara y directa del estudio. Pudiendo facilitar el texto completo a aquel que desee conocer con detalle el profundo razonamiento que acompaña a un análisis de estas características.

Una vez más, las predicciones de La pluma inconformista se han cumplido en líneas generales. Destacando como única sorpresa el increíble aumento del voto nulo y del voto en blanco, que rozan ya el 3% del electorado.


Como era de esperar, el partido en el Gobierno ha sido castigado por su gestión al frente de la crisis económica, lo que ha dado una victoria al Partido Popular. Sin embargo, esta victoria se transforma en pírrica si tenemos en cuenta el contexto de crisis económica y la debacle absoluta de los partidos socialdemócratas en toda Europa. En cualquier caso, las consecuencias de estos resultados son puramente anímicas en las filas de dichos partidos y es que como hemos venido denunciando en artículos anteriores, Partido Popular y Partido Socialista no son más que los mismos perros con distintos collares.


En la línea de lo previsible se encuentra también el aumento de la abstención, que se acerca vertiginosamente al 60% de la población. Son muchas las preguntas que debemos hacernos cuando más de la mitad de la población no se molesta en introducir un papel en una urna el único día que pueden ratificar o castigar a quienes dirigen sus vidas.


Pero aún más a tener en cuenta para valorar el descontento de la ciudadanía con la clase política es el hecho de que el 3% del electorado se haya molestado en acudir a las urnas para introducir en las mismas un sobre vacío o una papeleta destruida, a sabiendas de que su acción no iba a tener ninguna consecuencia mas allá de la puramente estadística.


Varios medios de comunicación se han hecho eco de las protestas de aquellos que han considerado que tras ese brutal incremento del voto blanco/nulo existe un pucherazo destinado a imposibilitar la obtención de un eurodiputado por parte de Iniciativa Internacionalista (la candidatura que gozaba del apoyo de Batasuna) e igualar el voto de las candidaturas de la mal llamada "extrema derecha", con la intención de que ninguna de ellas despuntara por encima de las demás.


En cualquier caso, el cúmulo de descarados errores en el recuento no ha ayudado a que la democracia española trasmita una sensación de confianza. A pesar de que todo parece indicar que el grueso de los mismos se debe a la inclusión en estas elecciones de un sistema de recuento novedoso. El mismo consiste en la transación de datos desde los propios colegios electorales hacia una PDA por parte de un funcionario de correos o alguna persona contratada por la Subdelegación de Gobierno. Siendo más que posible que el listado de las candidaturas (reflejadas por un número) fuera diferente en la PDA y en el acta de escrutinio. Si bien es cierto que esto no explica porque ha sido principalmente un partido el perjudicado y casi los mismos los beneficiados. Se puede afirmar tajantemente que, cuanto menos, la democracia en España posee importantes carencias administrativas que debilitan la salud de la misma.


En el resto de Europa y acorde con lo previsto en La pluma inconformista las candidaturas de los partidos nacionalistas que hacen del rechazo a la inmigración masiva su bandera de batalla, han conseguido unos resultados espectaculares y esperanzadores.


Cumpliendo con las expectativas, los primeros sondeos a pie de urna confirmaron al PVV holandés de Wilders como la 2ª fuerza más votada en Holanda, con un 20% de los sufragios. La Liga Norte en Italia recogió el voto disconforme con la inmigración masiva obteniendo 8 eurodiputados y convirtiéndose en el triunfador claro de las elecciones. El BNP británico irrumpe por primera vez en su historia en el Parlamento Europeo con dos representantes. Sorprendente irrupción del Perussuomalaiset Finés con 2 europarlamentarios y sus homólogos en Dinamarca, el Partido del Pueblo Danés con otros 2. Más esperado era el resultado del Ataka búlgaro, que obtiene 2 representantes en el Parlamento Europeo. En el país vecino, el FN de Le Pen se mantiene como referente, obteniendo 3 eurodiputados. Más de lo mismo para el FPÖ austríaco, que mantiene su representación en la Eurocámara con dos representantes.


Si a esto le sumamos la entrada de los nacionalistas rumanos en el Parlamento y la conservación de los representantes del Vlaams Belang flamenco, es una verdad incuestionable que los auténticos vencedores de los comicios europeos han sido los partidos que se han mostrado contrarios al sistema multicultural que ahora impera en la UE. Aquellos que creían que Europa caería de un plumazo se han vuelto a equivocar, el pueblo europeo va a presentar batalla y un suave viento comienza a soplar, desde los Pirineos hasta el Rhin.


En España, sin embargo, las cosas van más lentamente. Por desgracia, que nuestra tierra sea una isla en medio del paraíso era algo más que predecible. De ahí que Democracia Nacional insistiera desde antes del comienzo de la campaña electoral en tomarse estas elecciones como una oportunidad más de darse a conocer, difundir nuestro mensaje, seguir creciendo y volver a introducir en las urnas nuestra voz de protesta. Con la intención de seguir añadiendo ladrillos al proyecto político que desempeña Democracia Nacional, con la vista puesta en las elecciones municipales del 2011, donde las previsiones son optimistas.

Pese a ello, los resultados supusieron un incremento del 60% con respecto a las pasadas elecciones y el crecimiento es palpable. Aunque se queda corto si se compara con el buen hacer de nuestros homólogos europeos y los resultados siguen estando dentro del abanico de partidos minoritarios sin representación parlamentaria. Tampoco debemos impacientarnos, Zamora no se hizo en una hora y la hoja de ruta se va cumpliendo. Próxima estación: Elecciones municipales.

En lo que se refiere a Asturias los objetivos marcados antes de las elecciones se han cumplido con creces. Una vez que se han corregido los fallos, ha quedado claro una vez más que el proyecto político de Democracia Nacional se consolida en la región y pone tierra de por medio con imitaciones.

El ascenso en votos en comparación con los resultados de las últimas elecciones europeas (año 2004) es superior al 500%. Y partidos políticos como Andecha Astur, PCPE o UNA que están implantados en nuestra región desde hace tiempo e incluso gozan de varios concejales, estan ahora a tiro de piedra y no sería extraño que fueran superados en las próximas elecciones autonómicas. Esto sitúa a Democracia Nacional en una posición envidiable, justo detrás de los grandes partidos (PPSOE, IU y UPyD).

¿El problema? El de siempre. Los buenos resultados son fruto del buen trabajo de la militancia de DN en Asturias, sin embargo, siguen estando lejos de los obtenidos por los partidos mayoritarios (PPSOE, IU, UPyD).

Y este hecho no se le puede reprochar a la militancia. Como todo, hay cosas en las que mejorar, pero el contexto sociológico y las condiciones de la región suponen un techo para los objetivos de Democracia Nacional.

La inmigración en Asturias apenas supera índices del 5%, siendo una de las comunidades autónomas menos afectadas por este fenónemo. Para mas inri, la inmigración magrebí, la más problemática, es prácticamente inexistente.


Pero no debemos de perder la esperanza, impacientarnos o caer en el error de pensar que estamos intentando derribar una pared a cabezazos. Asturias ha sido históricamente una región obrera, donde se han fraguado importantes luchas sociales y donde las conquistas de los trabajadores gozan de gran trascendencia.

Nos encontramos ante una situación de crisis económica que no parece que vaya a arreciar a medio-largo plazo, y si tenemos en cuenta que el problema migratorio (que lejos de solucionarse, va a peor) proporciona a los de arriba una oportunidad única para derribar de un plumazo las conquistas sociales de siglos de historia, esto puede provocar una reacción inesperada en la población. Ante esta situación no sería de extrañar que los resultados crecieran de forma exponencial. Solo falta que salte la chispa que haga arder la llama.

martes 23 de junio de 2009

Resaca electoral

Los resultados provisionales de las elecciones Europeas se han publicado en la misma noche de las votaciones (7 de Junio). Sin embargo, los resultados presentados por la web oficial del Ministerio del Interior contenían numerosos errores en la atribución de votos a las distintas candidaturas. Esto afectaba especialmente a los partidos que se encuentran fuera del Parlamento.


Por ello, la pluma inconformista ha decidido retrasar su análisis a la espera de que la Junta Electoral Central corriga esos errores, o al menos, parte de ellos, con el fin de que dicho análisis se ajuste lo máximo posible a la realidad del electorado.


Esta mañana se tomaban las últimas decisiones al respecto y esperamos que en las próximas horas podamos conocer los resultados definitivos.




miércoles 27 de mayo de 2009

Europa muestra su verdadera cara: PPSOE partido único.

La publicación por parte de los medios de comunicación del último estudio del "Observatoire de l'Europe" ha sacado a la luz lo que era un secreto a voces. En el mismo se revela que en 2008 los eurodiputados del Partido Popular Europeo (PPE) y los del Partido Socialista Europeo (PSE) pulsaron el mismo botón en el 97% de las 535 votaciones nominales del Parlamento Europeo, enfretándose tan sólo en 18 ocasiones.


En resumidas cuentas, las consecuencias de introducir la papeleta del PP o del PSOE en las próximas elecciones al parlamento Europeo que se celebran el próximo 7 de Junio son las mismas.

Este hecho viene a dar la razón a los que pensamos que, en lo verdaderamente importante, el PP y el PSOE actúan al unísono. De ahí la denominación de PPSOE y su descripción como partido único. Sin embargo, es habitual ver discrepancias entre los dos partidos mayoritarios en los parlamentos nacionales, que tienen su eco en prensa y televisión. Hay que hacer el paripé delante de los ciudadanos.

Por contra, en Europa, aprovechándose de la falta de interés del ciudadano medio y de la poca repercusión que dan los medios de comunicación a la Eurocámara, actúan al unísono de forma descarada.

Ante esta situación, la absurda teoría del "voto útil" va directamente a la basura sin necesidad de entrar a debatirla. La historia ha demostrado que la abstención (que cosecha resultados históricos elección tras elección) o el voto nulo no tienen ninguna utilidad.


¿La única alternativa? El voto de castigo. Darles un tirón de orejas, donde más les duele, introduciendo la papeleta de Democracia Nacional.


Con una campaña directa (¡Mandalos al paro!) Democracia Nacional se ofrece como referente en España. Es un voto contra la inmigración masiva, es un voto por la seguridad ciudadana, es un voto contra la demencia separatista, es un voto contra la dictadura bipartidista. En definitiva, un voto que defiende los intereses de los españoles, allí donde más falta hace que sean defendidos. En la UE de los mercaderes, que ha desmantelado nuestra industria y nuestra agricultura.



La situación en el resto de Europa

Y, al igual que en España, en toda Europa hay partidos políticos nacionalistas que con honestidad defienden los intereses de sus ciudadanos. Y lo que es mejor, sus pronósticos son inmejorables.


El mejor situado en la actualidad es el Front National de Jean Marie Le Pen. En la actualidad posee 4 dirigentes en la Eurocámara (incluido el propio Le Pen) y la brutal caída de popularidad de Sarkozy parece haberles dado alas. Según Paris-Match el 72% de los franceses está descontento con su gestión. Aquel que robó al FN su discurso en defensa de la seguridad ciudadana y contra la inmigración masiva ha dejado ver a la población que sus palabras no estaban secundadas con hechos.


El Vlaams Belang belga no se queda corto, con un discurso defensor a ultranza de la cultura flamenca y contrario a la inmigración posee 3 eurodiputados. Y lo mejor está por llegar, los sondeos les otorgan un 16% de los votos y por norma general éstos suelen infravalorar su voto.


Similar situación encontramos en Eslovaquia y Bulgaría. Donde el Partido de la gente/Movimiento por una Eslovaquia Democrática y el Ataka, respectivamente, poseen 3 parlamentarios en la Eurocámara. Sus respectivas campañas contra la entrada de Turquía en la UE han conseguido gran popularidad entre los ciudadanos de sus respectivos países y en lo único en lo que coinciden las diferentes encuestas es que el éxito está garantizado.


En representación de Austria está el FPÖ de Strache, que posee en la actualidad un Eurodiputado y al cual los sondeos otorgan la posibilidad de triplicar su resultado. Por si fuera poco, las encuestas dejan la puerta abierta a que el partido del recientemente fallecido Haider meta también su pie en la Eurocámara.


Más de lo mismo en Polonia, donde la Liga de las Familias Polacas ya posee un eurodiputado y no parece ni por asomo que vaya a perder su representación parlamentaria, sino más bien todo lo contrario. Por lo poco, duplicarla.

El caso curioso vuelve a estar, para variar, en Italia. Las continuas escisiones y la nefasta y nostáglica estrategia que siguen los partidos nacionalistas italianos les hará perder con casi total seguridad los 2 eurodiputados que disponen (uno en manos de Forza Nuova y otro en manos de la Fiamma Tricolore). Por contra, el buen hacer de la Liga Norte en materia de inmigración, demostrando a toda Europa que su solución es un problema de voluntad, les otorgará un éxito descomunal y todos los sondeos vaticinan lo que será una entrada por la puerta grande en el Parlamento Europeo.

Por si fuera poco, muchos otros países que en la actualidad no poseen un partido identitario que defienda sus intereses en Europa parecen destinados a cambiar su destino. Y es que, entre muchos posibles ejemplos, en Hungría el Jobbik irrumpirá con total seguridad en la Eurocámara con al menos dos representantes. Cifras semejantes se manejan en torno al más que posible éxito del British National Party (BNP), el finlandés Perussuomalaiset o el Checo Národní Strana.


El 7 de Junio los europeos vuelven a tener entre sus manos la opción de salvar a occidente. No la desaprovechemos.